
Fue liberado en el marco de un intercambio de prisioneros de Estados Unidos y sus aliados europeos con Rusia, como parte de una negociación muy amplia que había involucrado a múltiples agentes y participantes. Sin embargo, desde el primer día de su libertad siguió siendo el centro de un linchamiento mediático, mentiras y suposiciones han creado la construcción de un relato inquisitorial contra Pablo González, condenado como culpable por los mass media desde el primer día de su detención, y que no ha tenido ni si quiera la posibilidad de la presunción de inocencia.
A día de hoy, es la única persona de todas las que fueron liberadas cuyo caso no ha sido cerrado, el expresidente Biden firmó amnistías para los presos que salieron de sus cárceles, y varios países europeos encontraron fórmulas legales para liberar y exonerar a los suyos. Rusia hizo lo mismo. Solo Polonia, por espurios intereses de su política interna (y de la OTAN?), mantiene el caso abierto. Parece poco —o nada— normal que un Estado, tras liberar a un preso mediante un acuerdo de intercambio, presente después cargos contra él. Sobre todo, después de haberle tenido en prisión provisional sin cargos concretos durante 886 días.

Desde LoQueSomos hemos seguido la detención y encarcelamiento sin pruebas ni cargos formales —se podría decir secuestro— de Pablo González desde el primer día, manteniendo una postura clara en defensa de los Derechos Humanos, de las garantías procesales, del Derecho a la Información y de la Libertad de Comunicación. Sabemos que las acusaciones lanzadas no tienen nada que ver con espionajes, sino con el simple ejercicio del periodismo, en especial del periodismo de investigación. ¡Ahí seguimos!
Desde la distancia hemos hablado con Pablo González, obligado por su seguridad a permanecer en Rusia, pues en el espacio del “jardín europeo” podría ser detenido y extraditado de nuevo a Polonia.
A un año de su liberación ¡Pablo toma la palabra!
LoQueSomos: Lo primero que queremos es preguntarte qué tal te encuentras de salud y de ánimo tras la experiencia traumática de verse encarcelado durante dos años en condiciones cercanas al aislamiento.
Pablo González: Estoy mucho mejor. He regresado a la vida, quizás con algunos flecos todavía en el tema psicológico, pero es algo normal. Nada extraordinario por lo que me dicen las personas con experiencia en situaciones similares o psicólogos.
En general supongo que no es sencillo volver de eso. En mi caso además por que no he regresado a mi vida, sino que tengo una situación anómala y nueva. Cuesta ver lo positivo, pero tengo muy buena gente en mi vida, y así se puede.
LQS: Has vuelto a ver a tus hijos después de tanto tiempo, ¿cómo ha sido el reencuentro?
PG: No me gusta hablar de temas personales, pero a vosotros os puedo contar que intentamos recuperar nuestra relación de la mejor manera posible. El tiempo que nos han robado no nos lo quita nadie, aun así, ahora volvemos a poder disfrutar los unos de los otros.
LQS: ¿Jurídicamente cómo se encuentra tu caso en Polonia?
PG: No lo tengo muy claro, ni yo, ni ellos (fiscalía, jueces, autoridades). No me pueden juzgar en ausencia. No me pueden hacer ya nada desde la distancia. Solo el amenazar e intentar que no pueda pisar de manera segura la UE.
Por ello el caso lo dejarán en suspenso, o lo cerrarán en algún momento. No lo sé. A ellos tampoco les interesará tenerlo demasiado tiempo por aquello de que si no me han juzgado, ni siquiera presentado acusación formal mientras yo estaba en su poder, es porque el caso es una mierda desde el punto de vista de acumulación de presuntas pruebas y demás.
Durante un tiempo han estado haciendo como que mueven el caso, pero eso era más guardar apariencias. Además, siempre queda la posibilidad de que a mí me acusen de violar el secreto de sumario si hablo de detalles de mi propio caso.
Ellos le han dado acceso a diferentes medios a los archivos del caso, y lo que sale es nada de nada. Pero sí yo explico sin tapujos, me acusarán. De momento esa posibilidad me limita en cierta manera, pero tiempo al tiempo.
LQS: ¿Puedes viajar a España u otros países de la UE en seguridad?
PG: Puedo viajar, pero sin ninguna garantía de seguridad de que mis derechos básicos sean respetados.
«El derecho internacional no existe. Es una farsa. Los Derechos Humanos, los Derechos del Preso, etc., no existen cuando los que los violan son los estados que se han autoproclamado como ‘comunidad internacional’…»
LQS: ¿Por el momento vas a mantener tu residencia en Rusia?
PG: No lo sé. De momento sí, pero veremos con el tiempo. Rusia es un país increíble, grande, diverso y cada vez más moderno en las ciudades, y con una naturaleza muy bella en muchas regiones. Es un país magnífico para vivir. Ello no quiere decir que sea perfecto, ni mucho menos, hay problemas, cosas a mejorar, pero en general el paso que ha dado hacia delante en estos 30 años que no he residido aquí es bestial. Lo estoy redescubriendo y empezando a disfrutar poco a poco ahora que levanto la vista cada vez más.
Aun así, el mundo es muy grande. Hay muchos sitios que visitar y en los que vivir. Soy una persona libre y ahora solo yo decido sobre el que hago y donde vivo.
LQS: ¿Cómo es tu vida en Moscú?
PG: Durante los primeros meses era ante todo recuperación. Psicológica y física. Retomar muchas cosas. Leer noticias acumuladas de 2,5 años muy intensos. Y no tanto de política o mi caso, de la guerra o de cosas globales, más bien de cosas más sencillas y cotidianas. Poco a poco volver a tener contacto con los amigos, que aun así sigo abriéndome, no he acabado ese proceso.
Ahora vuelvo a estar activo en redes. Hago deporte. Intento comer sano. Y voy mirando en que formato me gustaría volver a trabajar. El periodismo me llama, pero un regreso anticipado o en un formato que no responda al yo actual, sería nefasto. Podría dejarlo para siempre por aquello de que la profesión se ha convertido en un pantano muy poco apetecible.
LQS: En lo que denominamos como “bloque occidental” has quedado estigmatizado como “espía”, pese a no haber pruebas, y probablemente será difícil volver a trabajar como periodista, al menos en breve. ¿Cómo ves tu futuro profesional?
PG: El “bloque occidental” no es homogéneo, en él hay muchísima gente que se da cuenta de que cada vez más los medios de comunicación mienten. Que la profesionalidad de los periodistas es cada vez más baja para algunos temas, especialmente los internacionales.
Hay demanda por información alternativa, información que no se puede encontrar en los medios principales. Además esos medios tienen cada vez más problemas, buscan sobrevivir como pueden. Así que no veo demasiados problemas para poder trabajar de una manera u otra. Pero ya digo que volver “lo antes posible” no es una prioridad. Quiero ir regresando según yo esté listo y seguro de las decisiones tomadas.

LQS: El público de LoQueSomos está al tanto de tu historia pues le hemos dedicado bastante cobertura, desde tu detención a tu liberación. Pero siempre nos queda la pregunta del millón: ¿Por qué todo este montaje? ¿Con qué fin?
PG: A grandes rasgos me quitaron del medio al comienzo de la Operación Militar Especial (OME) que es como se llama en Rusia la intervención en Ucrania comenzada en 2022. ¿Quienes? Principalmente era una operación británica. Como muchas otras que llevan a cabo en el espacio informativo del estado español y otros países. Y mientras el estado español se negó a hacer gran cosa en mi contra, los polacos hicieron gala de su rusofobia y me arrestaron. No les salió nada bien, pero no les importa mucho a estas alturas.
¿Hubiera podido influir en algo mi trabajo? Posiblemente no. Pero para ellos era más seguro así, un tipo como yo en la tele, con doble nacionalidad, de izquierdas, hablando ruso, con contactos a ambos lados del frente, relativamente bien visto por unos y otros. Con mucha experiencia en esa región desde 2014, hubiera podido informar y explicar mucho mejor lo que sucedía y sucede. Pero eso podría haber tambaleado un poco la línea argumental de la propaganda lanzada desde el Reino Unido. Propaganda que ya ha demostrado que miente, que muchos de sus argumentos y datos son totalmente falsos, otros son manipulaciones.
LQS: Dos años de prisión en condiciones durísimas, sin haber mostrado ninguna prueba contra ti, para que luego todo quede en nada. ¿Cómo hiciste para mantenerte lúcido en condiciones de semiaislamiento? ¿Esperas alguna indemnización de las autoridades polacas? ¿Hay algún mecanismo de derecho internacional que te permita reclamar?
PG: El derecho internacional no existe. Es una falsa. Los Derechos Humanos, los Derechos del Preso, etc., no existen cuando los que los violan son los estados que se han autoproclamado como “comunidad internacional”. Si reclamo o no, ya se verá, pero unos miles de euros al cabo de muchos años no me solucionarán nada. El estado español por cierto no es mucho mejor en este sentido que el estado polaco, pero los polacos desde luego se esfuerzan por ser de los más inhumanos de la UE.
En el aislamiento es difícil mantenerse, ayudaron factores como el apoyo de fuera, el apoyo de otros presos, la autoreflexión y trabajo continuo con la mente propia, el deporte y el no perder la dignidad personal. Todo ello hizo que aguantara.
LQS: En cuanto al papel que han desempeñado a lo largo de todo este tiempo las autoridades españolas y europeas, ¿tienes algo que comentar?
PG: No han ayudado nada. Sus dobles estándares son famosos en el mundo entero. Eso les desacredita cada vez más. Nadie se cree su cantinela sobre unos supuestos valores.
LQS: ¿Y respecto al gremio del periodismo?
PG: Ya he dicho bastante antes. Hay muy buenos periodistas para temas locales, deporte, cultura. El tema internacional está mucho más cojo, al menos lo que respecta a Rusia y países de la zona.
«Agradecer a todas las compañeras y compañeros, amigos, conocidas, gente que antes me era anónima, el apoyo recibido. Esto me demuestra que hay mucho bueno en nuestra sociedad, y me motiva volver al trabajo y poder devolver aunque sea una pizca de ese apoyo…»
LQS: La mayoría de las informaciones sesgadas que se han publicado en el estado español sobre ti procedían de Xavier Colás, en El Mundo, que a su vez se basaba en las publicaciones de un medio digital en ruso, Agenstvo, financiado con dinero estadounidense. ¿Qué sabes de Agenstvo? ¿Por qué arremetía contra ti con bulos? ¿Por qué Colás se convirtió en su altavoz en el estado español?
PG: Cada uno tiene que hacer lo que le digan los que ponen el dinero. Los medios “independientes” rusos están todos sin excepción financiados por dinero occidental. Dinero que viene de estados, no de donaciones independientes. Y que son los servicios de seguridad los que deciden quien recibe y quien no, es de sobra conocido.
Personalmente conozco a no pocos de esos “opositores” rusos. Son agentes a sueldo y no lo niegan. Algo de lo que acusan a otros, yo incluido, pero ni tras dos años y medio de tenerme preso han podido presentar alguna prueba mínimamente aceptable. Simplemente una campaña para desacreditarme tan burda como vergonzosa para quienes han participado en ella.
El personaje por el que me preguntáis ya me llamaba etarra en 2015. Así que nada nuevo bajo el sol. Él también debe comer, pagar sus facturas y tener su momento de fama.
LQS: ¿Qué opinas de la situación actual de la guerra de Ucrania? ¿Tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, está más cerca el final de la guerra?
PG: La guerra irá hasta que Rusia consiga sus objetivos. No hay otra a estas alturas. Moscú ha estado negociando desde 2014. Ha habido diferentes acuerdos que Kiev firmó y nunca cumplió. Se ha esperado 8 años hasta 2022. No hubo progreso, solo más y más represión contra la población rusa y ruso-hablante, laboratorios, bases extranjeras, neonazis, ideología excluyente. Todo lo que parecía propaganda conspiranoica rusa se ha demostrado como cierta con el paso del tiempo.
Biden, Trump u otro presidente no va a cambiar nada. Cualquiera puede influir en sus marionetas en Kiev, pero dudo que lo hagan. A los EEUU les interesa la guerra en medio de Europa. Así que no se puede esperar que paren algo que va bien para sus planes geopolíticos.
LQS: ¿Cómo se ve desde Rusia el actual rearme de los países de la OTAN?
PG: Se pone en duda de que se haga realmente. Pero a grandes rasgos no cambia nada. La industria europea no es capaz de producir munición suficiente para Ucrania, de armamento ni hablamos.
Rusia ha dicho por activa y pasiva que no tiene ningún plan ni ganas para atacar a la OTAN. Y si ataca la OTAN, nos veremos en un conflicto nuclear que convertirá los países bálticos, Polonia y Rumania en descampados. Y ya. Todo ello parece poco realista.
Pero que las autoridades europeas actuales aprovecharán la ola de pánico que ellos mismos han creado, para recortar libertades y el menguante estado de bienestar europeo parece muy realista.
LQS: ¿Algo que quieras contar, que no te hayamos preguntado?
PG: Agradecer a Oihana, la madre de mis hijos, todo lo que ha hecho para que me liberarán. Ella ha sido el motor principal que me ha defendido y que ha hecho que mi situación no fuera aún peor de lo que era. A ello le debo mucho.
Agradecer a todas las compañeras y compañeros, amigos, conocidas, gente que antes me era anónima, el apoyo recibido. Esto me demuestra que hay mucho bueno en nuestra sociedad, y me motiva volver al trabajo y poder devolver aunque sea una pizca de ese apoyo.
Igualmente agradecer el apoyo de algunos políticos, especialmente los de Bildu, pero también de Podemos y otros partidos de izquierdas. A mis defensores, tanto Gonzalo Boye como al equipo polaco.
Muchas gracias Pablo, deseamos verte pronto por Euskal Herria para compartir muchas platicas y darte un fuerte abrazo.






