Entrevista al economista canadiense Michel Chossudovsky sobre la OTAN

“Sin la desinformación, la OTAN se derrumbaría”

*Michel Chossudovsky es un economista canadiense, escritor y profesor emérito de Economía de la Universidad de Ottawa. Es a su vez​​​ fundador y director del Centro de Investigación sobre la Globalización. En esta entrevista que le realiza para el medio italiano Il Manifiesto y la Red Voltaire Manlio Dinucci, expone las conclusiones del coloquio internacional realizado en Florencia, en el aniversario de la creación de la OTAN. El economista canadiense resalta que la opinión pública no sabe prácticamente nada sobre esa supuesta alianza, sobre sus verdaderos objetivos o su modo de funcionamiento ni sobre los crímenes que ha cometido.

¿Qué resultado ha tenido el coloquio de Florencia?

Ha sido un gran éxito, con la participación de personalidades provenientes de EEUU, Europa y Rusia. En el coloquio se expuso la historia de la OTAN, se identificaron y se documentaron cuidadosamente sus crímenes contra la humanidad. Al final del coloquio se presentó la Declaración de Florencia sobre cómo salir del sistema de la guerra.

En la intervención introductoria que usted hizo afirmó que la OTAN no es una alianza.

Bajo lo que aparenta ser una alianza militar multinacional, el Pentágono domina el mecanismo de adopción de decisiones de la OTAN. EEUU controla las estructuras de mando [de la OTAN], que están incorporadas a la cadena de mando de EEUU. El “Comandante Supremo Aliado en Europa” (SACEUR) es siempre un general estadounidense nombrado por Washington. El secretario general de la OTAN, actualmente Jens Stoltenberg, es esencialmente un burócrata que se ocupa de las relaciones públicas, no tiene ningún papel en las decisiones.

Otro problema que usted resaltó es el de [la existencia de] las bases militares estadounidenses en Italia y en otros países europeos, incluyendo países del este de Europa, a pesar de que el Pacto de Varsovia dejó de existir en 1991 y a pesar de la promesa que se hizo a Gorbatchov de que [la OTAN] no se extendería hacia el este. ¿Para qué sirven esas bases?

El objetivo tácito de la OTAN -que fue un tema importante de nuestro debate en Florencia- ha sido implantar, bajo otra denominación, una ocupación militar de facto en Europa occidental. EEUU no sólo sigue ocupando las antiguas “potencias del Eje” de la Segunda Guerra Mundial (Italia y Alemania) sino que además ha utilizado el emblema de la OTAN para instalar bases militares estadounidenses por toda Europa occidental y, desde que acabó la guerra fría, también en Europa oriental así como en los Balcanes, después de la guerra de la OTAN contra Yugoslavia.

¿Qué ha cambiado en cuanto a un posible uso de armas nucleares?

Inmediatamente después de la guerra fría se formuló una nueva doctrina nuclear, concentrada en el posible uso preventivo de armas nucleares, o sea de ordenar un primer golpe nuclear como medio de autodefensa. En el marco de las intervenciones militares de EEUU y la OTAN, presentadas como acciones para preservar la paz, se ha creado una nueva generación de armas nucleares de “baja potencia” y “más utilizables” descritas como “inofensivas para los civiles“.

 

De izquierda a derecha: el general Fabio Mini, un intérprete, Michel Chossudovsky (de pie), Vladimir Kozyn, otro intérprete, Giulietto Chiesa y Manlio Dinucci (también de pie).

Los responsables políticos estadounidenses las consideran como “bombas para la pacificación“. Se han eliminado los acuerdos heredados de la guerra fría, que establecían ciertos límites. El concepto de “Destrucción Mutua Garantizada” [MAD, siglas en inglés] vinculado al uso de las armas nucleares ha sido sustituido por la doctrina de la guerra nuclear preventiva.

Al principio de la administración Trump la OTAN era “obsoleta” pero ahora la Casa Blanca está reactivándola. ¿Qué relación existe entre la carrera armamentista y la crisis económica?

La guerra y la globalización vienen juntas. La militarización respalda la imposición de la restructuración macroeconómica en los países marcados como objetivos. Impone el gasto militar para respaldar la economía de guerra en detrimento de la economía civil. Conduce a la desestabilización económica y a la pérdida de poder de las instituciones nacionales.

Por ejemplo, últimamente el presidente Trump propuso cortes presupuestarios en la salud, la educación y las infraestructuras sociales mientras que solicita un gran aumento del presupuesto del Pentágono. Al principio de su administración, el presidente Trump confirmó el aumento de los gastos destinados al programa nuclear militar -iniciado por Obama- de 1 000 a 1 200 billones de dólares, afirmando que eso sirve para garantizar un mundo más seguro. En toda la Unión Europea el aumento de los gastos militares, junto a la adopción de más medidas de austeridad, está llevándonos al fin de lo que se había dado en llamar “el Estado benefactor” (welfare state).

Ahora la OTAN se ha comprometido, por presiones de EEUU, a elevar sus gastos militares y su secretario general, Jens Stoltenberg, declara que eso es necesario para “preservar la seguridad de nuestra población“. Las intervenciones militares van acompañadas de acciones simultáneas de sabotaje económico y de manipulación financiera. El objetivo es conquistar tanto los recursos humanos como los recursos materiales y las instituciones políticas. Los actos de guerra apoyan un proceso de conquista económica total. El proyecto hegemónico de EEUU es transformar los países y las instituciones internacionales soberanas en territorios abiertos a la penetración estadounidense. Uno de sus instrumentos es la imposición de pesadas obligaciones a los países endeudados. La imposición de reformas macroeconómicas letales ayuda a empobrecer vastos sectores de la población mundial.

¿Cuál debería ser el papel de los medios de difusión?

Sin la desinformación que imponen, en general, casi todos los medios, el programa militar de EEUU y la OTAN se derrumbaría como un castillo de naipes. Los titulares nunca mencionan los peligros inminentes de una nueva guerra con los armamentos más modernos ni el peligro nuclear.

Nos presentan la guerra como una acción de pacificación. Nos presentan a los criminales de guerra como pacificadores. La guerra se convierte en paz. Invierten la realidad. Cuando la mentira se convierte en verdad, no es posible volver atrás.

 

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